Cerca de 1.600 millones de niños y jóvenes no pudieron asistir a clase en abril de 2020. ¿Cómo garantizar la educación de estos jóvenes durante la pandemia? Este es el desafío que le plantearon a un grupo de alumnos de primero de bachillerato en el Reto 2030 que organiza la Universidad Europea de Valencia y ACADE.

El objetivo es fomentar los valores de justicia, igualdad y solidaridad. Para ello, se desafía a 100 jóvenes a cambiar el mundo en un día. Divididos en 10 equipos, uno de ellos de la Devesa School, y guiados por un mentor universitario, compiten por encontrar la mejor solución a alguno de los problemas globales que plantea la Agenda 2030 de la ONU. En esta ocasión, se trataba del objetivo 4 de la Agenda para el Desarrollo Sostenible: garantizar la educación a nivel global.

Primero tuvieron que detectar las principales necesidades y posibles soluciones mediante una “tormenta de ideas”. De esta forma, se iniciaron tres líneas diferentes de investigación. Dos de ellas centradas en las desigualdades que obstaculizan la educación y otra en la insostenibilidad del propio sistema. Una vez terminada la investigación, los miembros del equipo compartieron los resultados y consensuaron una solución al reto.

La última parte de la actividad consistía en presentar el proyecto y convencer al jurado en tan solo 5 minutos. Este tipo de presentaciones se conocen como ‘elevator pitch’, pues en poco más o menos el tiempo que dura una conversación en un ascensor, se vende una idea. Es necesario sintetizar de forma atractiva y sugerente las necesidades, soluciones y beneficios de la propuesta.  No se puede utilizar ningún elemento multimedia, solamente puedes contar con tu elocuencia y la credibilidad de tu idea.

Nuestro equipo propuso realizar un cambio metodológico. Y es que no se trata de encontrar solo un remedio temporal para tiempos de pandemia, sino de garantizar el acceso a la educación una vez superada la situación excepcional que estamos viviendo. La educación solamente podrá asegurarse cuando se produzca una revolución en sus objetivos y métodos, por lo que la pandemia debe entenderse, más que como un problema, como una oportunidad para afrontar los retos del futuro.

En resumen, la actividad supone una forma diferente de aprender que permite desarrollar destrezas que el mundo actual demanda, al mismo tiempo que permite trabajar y conocer mejor los Objetivos de Desarrollo sostenible y sus valores fundamentales.

 

Guillermo Tudela

Tutor Bachillerato

 

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